Aprende a comer Comida Rápida

Como comer comida rápida

El título del artículo quizás te haya desconcertado, ¿pero no se debe evitar lo más posible la comida rápida? En efecto, así es. Pero si no te queda más remedio aquí te damos algunos consejos para minimizar los daños que estos restaurantes de comida rápida provocan en tu físico.

Acabas de terminar tu entrenamiento, es tarde y el estómago está rugiendo. Las luces de neón de un establecimiento de comida rápida cercano te tientan, pero consigues vencer la tentación de dirigirte hacia allí.

Nunca podrás encontrar ninguna comida que se adapte al criterio de alta en proteínas y con poca grasa que te ha sugerido tu entrenador, ¿verdad?. Lo cierto es que eso no es exacto -de echo puedes comer de manera saludable cuando no te queda más remedio que recurrir a la comida rápida. Muchas de las comidas disponibles incluso recibirían la aprobación de tu entrenador, siempre que moderes tus papilas gustativas y sigas estas reglas:

El sándwich de pollo a la parrilla es una buena opción

Pide uno sin mayonesa y sin salsa. En lugar de eso, cúbrelo con lechuga, tomate, cebolla y salsa de tomate. Comprueba la carta para estar seguro de que has pedido un sándwich “a la parrilla“. Si no aparece esa palabra en la denominación del plato, es probable que el pollo esté empanado o frito y que contenga un 50% más de calorías, casi la mitad de ellas procedentes de la grasa.

Ensalada de pollo a la parrilla

En casi todos los establecimientos de comida rápida se ofrece una ensalada de pollo a la parrilla. Cuando se le echa una aliño sin grasa, constituye una comida rica en proteínas y con poca grasa. Sin embargo la mayoría son bastante pequeñas y contienen solo entre 200 y 300
calorías, así que piensa que es más un tentempié que una comida.

También puedes añadir una sopa saludable o leche desnatada para tener una comida más nutritiva.

No pidas todo el lote

Solo porque tengas ganas de una hamburguesa no significa que también tengas que pedir patatas fritas y refresco. Mientras que una hamburguesa pequeña solo tiene 270 calorías y 9 gramos de grasa, un lote completo del BigMac de McDonald’ s, por ejemplo, ¡tiene unas
asombrosas 1.320 calorías y 58 gramos de grasa! -tanta grasa como dos tercios de una barra de mantequilla.

Hay muchos establecimientos de bocadillos sanos

En estos establecimientos se venden bocadillos de filetes de carne asada, pavo y jamón que normalmente tienen poca grasa. Lo malo es que el pan blanco con el que se preparan añade más calorías de las que en realidad quieres. Así que puedes pedir un bocadillo pequeño (de unos 15 cm) y pedir que te pongan doble ración de carne. Olvídate del aceite y de la mayonesa y en su lugar añade verduras.

Olvídate del queso

A pesar de que en casa comes queso bajo en grasa, en los restaurantes aun no han hecho ese cambio. ¿Sabías que una simple loncha añade 100 calorías y 9 gramos de grasa? Cuando vayas a comer una pizza, pídela con la masa fina y con poco queso, para evitar 50 calorías y 5 gramos de grasa por cada pedazo.

Pedidos especiales

No seas tímido, en los restaurantes e incluso en los establecimientos de comida rápida están acostumbrados a recibir pedidos especiales. Evita la mayonesa de cualquier sándwich para ahorrarte 150 calorías y 17 gramos de grasa si el sándwich es grande, y 80 calorías y 9 gramos de grasa en uno pequeño.

En su lugar ponle mostaza, ketchup, salsa barbacoa o de tomate para darle sabor. Esta no es una petición muy común, pero ya que muchos bocadillos contienen muchos carbohidratos, pide una pechuga de pollo mayor en un pan más pequeño. En muchos restaurantes te lo harán.

Pide la pequeña

¿Quieres una hamburguesa? Está bien admitirlo; además, el secreto para seguir un programa nutricional sano significa saltarse la dieta de vez en cuando. Pide una pequeña con ketchup y mostaza en lugar de con mayonesa.

Juega con la comida

A veces la comida no viene en la forma en que tú la has pedido. Si no tienes tiempo para devolverla, entonces haz lo que puedas retirando la salsa o el aliño sobrante. Confía en mí, merece la pena la molestia, ya que cada cucharada contiene cerca de 100 calorías. Si la
pizza tiene demasiados brillos, escurre la grasa de la parte superior para evitar entre 30 y 50 calorías por ración.

El pollo asado parece una buena opción, pero no lo es hasta que retiras las alitas y la piel. Esto reduce las calorías y los gramos de grasa a casi la mitad.

Cuando el pan del bocadillo es grande (y tiene más carbohidratos de los que quieres), cómetelo con solo una mitad del pan, o compra un bocadillo grande y apila toda la carne en solo un lado.

Sáltate las bebidas azucaradas

Un refresco grande contiene 300 calorías y 19 cucharaditas de azúcar (más de un tercio de taza.) ¿Cuántos te has bebido hoy? Acostúmbrate al sabor del agua con una rodaja de limón. Si con eso no consigues dejarlo, empieza por los refrescos light y ve reduciendo paulatinamente su consumo.

Incluso las bebidas “ricas en proteínas” como el yogur líquido, o los batidos de leche con frutas tienen demasiados carbohidratos debido a la fruta y al zumo de frutas. Además casi seguro que contienen azúcar blanco y miel -calorías vacías que no necesitas.

Espero que con estos consejos puedas minimizar los daños de comer en un restaurante de comida rápida.

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