Cuando tomarse unas vacaciones

Cuando Tomarse unas Vacaciones

Tus programas de entrenamiento te ocuparán menos de cinco a diez horas semanales. Incluso las personas más ocupadas pueden acomodar en su agenda una sesión de trabajo de 30 minutos.

Sin embargo, habrá circunstancias que interfieran con el tiempo de gimnasio, incluyendo las vacaciones, enfermedades, problemas domésticos, trabajos apremiantes y viajes de trabajo.

No te preocupes. Con una planificación cuidadosa, tus progresos de desarrollo muscular no sufrirán.

Descansando de la manera correcta

Todo el mundo necesita unas pequeñas vacaciones de vez en cuando; una interrupción corta en tu programa de entrenamiento no interferirá con tus progresos.

Sin embargo, aplica dos reglas cuando llegue el momento de hacer un stop en el camino. Primero, no debe durar más de una o dos semanas. Segundo, no lo hagas con demasiada frecuencia.

El ejercicio y la dieta deben mantenerse de manera regular. Tu programa de entrenamiento será sólo efectivo en función de tus últimas sesiones, y su dieta será tan saludable como lo sea su última comida. Los músculos se adaptan a las exigencias que se colocan sobre ellos. Si dejas de ejercitarte, los músculos se atrofian y pierden su fuerza.

Una corta interrupción no tendrá efectos adversos sobre tu progreso global. Si dejas de hacer ejercicio durante una semana, no perderás fuerza ni volumen muscular significativos.

De hecho, un periodo de siete días de completo descanso permitirá a tu organismo restablecer las reservas de combustible muscular y curarse de las microlesiones repetidas. Las molestias y dolores desaparecerán o disminuirán, y cuando vuelvas al trabajo en el gimnasio se sentirá más fuerte y con más energía.

Pero hay una línea de separación entre un descanso terapéutico corto y una interrupción prolongada. Probablemente, dos semanas es el tiempo más prolongado que puedes permitirte sin comprometer la fuerza y la puesta en forma. Si tomas más tiempo de reposo, perderás acondicionamiento, lo cual te hará más duro reanudar las sesiones de entrenamiento.

Si dejas de ejercitarte más de dos semanas, los músculos se atrofiarán y disminuirán en volumen y fuerza. No se convertirán en grasa; esto es biológicamente imposible porque músculo y grasa son dos tejidos completamente diferentes. Lo que sucede cuando se deja de entrenar es que se continúa comiendo la misma cantidad de comida, pero no se queman tantas calorías. El exceso de calorías se va a almacenar como grasa. Si quiere evitar ganar peso cuando deja el ejercicio, reduce la cantidad de calorías que consume para equilibrar el gasto calórico reducido.

El punto fundamental aceptable es el de un corto tiempo y de vez en cuando. Puedes permitirte una semana de descanso cada tres o cuatro meses, o un total de cuatro semanas al año. Si interrumpes tu programa de ejercicio o dietético durante periodos más largos, perderás tu acondicionamiento. Así que, cuando debas mantener un tiempo de reposo, hazlo con prudencia.

Recortar los entrenamientos

Otra solución para la falta de tiempo es una sesión de trabajo intercalada.

En las épocas en que los asuntos familiares o laborales son ineludibles, haga recortes en las sesiones de entrenamiento para acomodarlas a estas circunstancias. Permanecer en forma no requiere tanto tiempo como la mayoría de la gente cree. Cuatro sesiones de ejercicio de 30 minutos por semana es todo lo que necesitas para el mantenimiento muscular.

Cuando tu tiempo lo requiera, puedes hacer dos sencillas rutinas de 30 minutos en total. Existe una gran diferencia entre realizar 30 minutos de entrenamiento y no realizar nada, de verdad que tu cuerpo te lo agradecerá.

La primera sesión de trabajo será bajo cubierto, con entrenamiento con peso, procurando trabajar la parte superior del cuerpo. Elije un ejercicio para trabajar cada uno de los seis grupos musculares mayores del tronco y brazos (pecho, hombros, espalda, bíceps, tríceps, abdominales). Por ejemplo, puede hacer press de banca, elevaciones laterales con mancuernas, jalón al pecho (o dominadas), curl de bíceps, jalón de tríceps y abdominales.

La segunda sesión de trabajo de la semana implicará el ejercicio cardiovascular, en interior o exterior, de su elección para quemar grasa y fortalecer las extremidades inferiores. Elije ejercicios como montar en bicicleta, trotar, elíptica, etc.

Conclusiones del artículo

Para terminar el artículo voy a hacer una pequeña reseña de las conclusiones que creo deberían sacarse de este artículo:

  • Se puede descansar del entrenamiento de vez en cuando. Idealmente no más de cuatro semanas al año y no más de 7 días seguidos.
  • Los días de descanso reduce la cantidad de calorías que ingieres.
  • Aunque tengas muy poco tiempo para entrenar, con realizar 30 minutos conseguirás mantener la masa muscular y la fuerza.

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