Guía básica de belleza masculina

Guía de belleza masculina

La cosmética masculina está en alza. Y tú, ¿aún crees que no la necesitas? Antes de responder, ten en cuenta la cantidad de factores que actúan como enemigos de tu piel y son responsables del envejecimiento prematuro: el estrés, la tensión, la contaminación ambiental, los radicales libres y el afeitado diario.

También está la edad, claro, pero contra ella no hay nada que hacer. Para combatir sus estragos, necesitas unos cuidados básicos. Con un mínimo de práctica, éstos se convertirán en hábitos que te resultarán de lo más naturales. Sobre todo cuando comiences a ver que funcionan y los resultados te ‘enganchen’ a seguir cuidándote:

Cara

– Lávatela todos los días en la ducha con un limpiador facial en forma de gel, y nunca con el jabón de las manos.

– Una vez a la semana hazte un lavado más profundo con un gel exfoliante: sus gránulos eliminan las células muertas y dejan la piel radiante.

– Después de limpiar, aplícate crema hidratante para nutrir y proteger el cutis. Si tienes bolsas, ojeras o patas de gallo, prueba a ponerte durante unos minutos un antifaz helado (se guarda en la nevera) o invierte en una crema hidratante para la zona del contorno de los ojos.

– Cuando vayas a la playa o a la nieve, siempre debes protegerte del sol. No creas que no te afectará; de hecho, la piel de los hombres es muy vulnerable al viento y los rayos dañinos, porque el afeitado elimina las capas más resistentes. Utiliza un protector con filtro solar alto , a base de agua y libre de aceites (para que no sea pegajoso) y un bálsamo específico para los labios , cuya piel es extremadamente fina.

– En el gimnasio, extrema la higiene. Intenta no tocarte la cara después de utilizar un aparato o las mancuernas.

Afeitado

– Es fundamental poner mucho cuidado, pues este gesto afecta día tras día al manto hidrolípico, que protege la epidermis de los agentes externos.

– Lo mejor es hacerlo en la ducha (no en la del gimnasio, no seas guarro) o justo después, porque el vapor abre los poros y ablanda el vello.

– Afeítate tan al ras como puedas. Una máquina de afeitar con dos o más láminas paralelas facilitará el trabajo. Cuanto mejor sea la maquinilla menos sufrirá tu cara, y es verdad que esas maquinillas de marca blanca están muy baratitas pero sopesa si merece la pena agredirte la cara con ellas.

– Elige la loción para después del afeitado sin alcohol , para no agredir la piel. Y después aplícate la hidratante facial.

Cuerpo

– En la ducha, el agua tibia es lo mejor, pues si está muy caliente elimina de la piel sus aceites naturales. Hazte con un gel de farmacia o con Ph neutro, sin exceso de perfumes que puedan resultar irritantes.

– Utiliza una vez a la semana un guante de crin y un exfoliante para eliminar las células muertas y poder presumir de un cuerpo muy suave.

– Después de la ducha, tu piel necesita crema hidratante. Las mejores son a base de aloe vera, avena o aceite de almendras.

– Para aplicar correctamente el champú, deja que penetre en el cuero cabelludo con un suave masaje. Limpia bien para que no queden restos del producto. Si tienes el pelo largo o rizado y te cuesta desenredar, aplica un poco de acondicionador después del champú.

– Una buena idea es aplicar una mascarilla una vez a la semana. Debe ser específica para tu tipo de cabello: normal, seco, graso, frágil o teñido.

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