Intensidad del ejercicio según la frecuencia cardiaca

En muchas ocasiones es más importante la tendencia o curva que dibuja la frecuencia cardiaca en una sesión que en un momento puntual. Debemos aprender a valorar la respuesta cardiaca a lo largo de la sesión, e incluso una vez finalizado el ejercicio.

Valora la evolución de la frecuencia cardiaca

La evolución de la FC a través de un esfuerzo incremental no describe una figura lineal. A intensidades bajas se eleva muy progresivamente, posteriormente al umbral aeróbico (60% de la FC max.), se incrementa siguiendo una linealidad con la intensidad y, finalmente, superado el umbral anaeróbico (85% de la FC max) se incrementa de forma muy brusca hasta alcanzar la FC máx., donde por más que se eleve la intensidad del esfuerzo, la FC no se incrementa.

Esta evolución de la curva de Frecuencia cardiaca se modifica con el entrenamiento cardiovascular, tiende a desplazarse hacia abajo y/o hacia la derecha. Comparando dos curvas con la misma cantidad de trabajo tenemos la posibilidad de observar si ha habido mejora de forma objetiva. Si conseguimos que nuestra curva se desplace significará que, a iguales intensidades de trabajo, la frecuencia cardiaca es menor, por tanto, se habrán generado adaptaciones que liberen de trabajo al corazón y, consecuentemente, a su ritmo cardiaco. Podemos verlo en la imagen a continuación:

Valorar la frecuencia cardiaca después del entrenamiento

Una vez que finalizamos nuestra sesión de entrenamiento cardiovascular, nuestro pulsómetro continúa ofreciéndonos información muy útil y a la que en muchas ocasiones no prestamos atención . Debemos acostumbrarnos a observar cómo se recupera nuestro pulso cardiaco y las calorías consumidas al final de la sesión. Estos datos nos darán mucha información adicional.

Cuanto mayor sea el nivel de condición física, más rápida resultará la recuperación de la frecuencia cardiaca después de un esfuerzo. El índice de recuperación cardiaca en el segundo minuto posterior al esfuerzo parece ser un índice útil para valorar en cierta medida el grado de entrenamiento aeróbico.

Un nivel aceptable de recuperación se produce cuando nuestra FC se encuentra por debajo del umbral del límite inferior. Nos será muy útil observar el tiempo que tardamos en alcanzar esta FC de recuperación.

Es conveniente que cada cierto tiempo evalúes la cinética de tu FC respecto a un mismo ejercicio. Observando las diferentes evoluciones tendrás una información muy valiosa para saber si estás mejorando cardiovascularmente y tu organismo está produciendo las adaptaciones necesarias para continuar progresando.

Si eres principiante, podrás observar cómo se producen grandes cambios, sin embargo, a medida que mejore tu estado de forma , los cambios no serán tan significativos. El objetivo al principio es mejorar, mientras que en estados ya entrenados el objetivo es mantener el estado de forma .

Si a lo largo de varias semanas o meses de entrenamiento observamos que tardamos menos tiempo en recuperarnos, significará que estamos mejorando, es síntoma inequívoco de que nuestras adaptaciones cardiovasculares y nuestra forma física cardiovascular están aumentando. Si por el contrario vemos que durante las últimas sesiones tardamos más de lo normal en alcanzar esta FC de recuperación, será indicativo de que posiblemente estemos sobreentrenados y no nos estemos recuperando de forma correcta. Quizás sea el momento de proporcionarle un descanso a tu organismo.

Autor original: Domingo Sánchez, extraído de su libro “Entrenate”.
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