Primeros auxilios en las lesiones en el gimnasio

Lesiones en el gimnasio

¿Qué se debe hacer si se ha producido una lesión? El tratamiento de primeros auxilios para cualquier lesión se dirige a aliviar el dolor, la inflamación y la hemorragia.

Siga estos seis sencillos pasos: protección, reposo, hielo, compresión, elevación medicamentos.

Protección.

Pare inmediatamente el ejercicio que está produciendo la lesión para prevenir daños mayores.

Reposo.

Limite el uso del miembro lesionado. Cuando la lesión afecte a la cadera, rodilla o tobillo, camine sólo si es absolutamente necesario y utilice un bastón o muletas para minimizar el peso sobre la extremidad.

Hielo.

Aplique una bolsa de hielo en el área dolorida durante 10 a 15 minutos, repitiendo tres o cuatro aplicaciones al día durante las primeras 48 horas tras la lesión.

Compresión.

Una sujeción elástica disminuye la inflamación. La compresión no debe estar demasiado apretada y debe aflojarse de manera intermitente para permitir la circulación de la sangre, No es necesario utilizarla mientras duerme.

Elevación.

Elevar la extremidad utiliza la fuerza de la gravedad para mejorar el flujo sanguíneo de retorno al corazón, ayudando a drenar los fluidos que causan la inflamación. Cuanto más alta. sea la elevación, mejor será el drenaje de dichos fluidos.

Medicamentos.

Una medicación antiinflamatoria, como el ibuprofeno, ayuda a aliviar el dolor. Lea siempre primero el prospecto y siga las instrucciones. Yo suelo recomendar 400 miligramos de ibuprofeno, tres veces al día, durante la semana siguiente a la lesión, Muchos antiinflamatorios están contraindicados en personas con úlcera de estómago, asma o trastornos de la coagulación,

Usted necesita reconocer los primeros signos de lesión. Aprenda a distinguir entre el dolor punzante en una articulación o en un tendón de la sensación de quemazón propia de la fatiga muscular. Cualquier dolor punzante es una señal de alarma que le está advirtiendo de que pare o disminuya la intensidad. La respuesta más segura es parar ante un dolor de esta clase. Deje ese ejercicio o, incluso, toda la sesión de entrenamiento.

Siga el procedimiento de tratamiento de primeros auxilios. Váyase a casa, aplique algo de hielo en la zona dolorida y tómese un antiinflamatorio. Si el dolor persiste, consulte a su médico. No se arriesgue a empeorar la lesión.

Manténgase atento. Escuche las señales que su organismo le está enviando. Trate cualquier dolor con respeto.

Si el dolor, la inflamación o la hemorragia son severos, es mejor que busque atención médica cuanto antes. Si desea un diagnóstico seguro y el mejor tratamiento, no hay ningún sustituto para una evaluación médica apropiada. Esto implica un cuidadoso examen físico y una exploración radiológica de la zona lesionada para detectar alguna posible fractura ósea. Otras pruebas, tales como la ecografía o el escáner, pueden ayudar a evaluar el daño en los tejidos blandos, como los músculos, tendones y ligamentos. El diagnóstico correcto es necesario para elegir el tratamiento más efectivo.

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