Razones para NO tomar esteroides

Los fármacos son maravillosos. Construyen el doble de músculo que los métodos naturales y en la mitad de tiempo. El problema es que también cansan el doble los órganos vitales y, en algunos casos acortan la vida a la mitad.

Este artículo no es el típico. No se ofrecen valoraciones morales ni éticas, ni se cuentan historias sobre vidas arruinadas por los esteroides. No os voy a pedir que toméis estas sustancias, ni que dejéis de consumirlas de inmediato.

No obstante, he analizado esta cuestión desde todos los ángulos y he llegado a la conclusión de que los esteroides, a menos que seáis unos culturistas competitivos, no tienen  mucho sentido.

Mi pretensión es informaros de ciertos factores que se desconocen fuera de los círculos culturistas de élite y de esta industria, y que podrían influir en vuestra decisión sobre este tema.

Son ilegales

Los esteroides son sustancias controladas desde 1990 (pondremos como país de referencia a USA), pero de unos años hasta ahora se han tomado medidas nunca vistas contra la importación, la distribución y la posesión de estas sustancias.

Estas medidas vienen dadas por motivos de política empresarial, que es muy poderosa.

Ulises Jn.
Ulíses Junior admitió ser consumidor de esteroides.

El escándalo de los laboratorios BALCO fue la mecha que prendió el fuego, y no se ha apagado desde 2004. Cuando se supo que BALCO había suministrado un esteroide indetectable llamado THG (Tetrahidrogestrinona) a los atletas olímpicos y profesionales, la tierra tembló.

Los políticos vieron en esta situación una oportunidad para mostrar lo preocupados que estaban por la juventud americana, que tenía como referentes a héroes falsos y podían tomar fármacos de mejora del rendimiento ilegales.

En unos pocos meses se aprobó una ley que prohibía las prohormonas y que las clasificaba en el mismo grupo que los esteroides. Se habló mucho sobre limpiar el deporte profesional de esteroides y demás.

Si creéis que este revuelo sobre los esteroides no está influyendo en el culturismo, pensadlo bien. Varios agentes del FBI y de la DEA (autoridades sanitarias de Estados Unidos) revisan las revistas y las páginas web de culturismo en busca de posibles poseedores de esteroides, ya sean los distribuidores importantes o el que compra para consumo propio y para algún amigo.

Además, varias estrellas culturistas han ido a la cárcel por vender estos productos, y muchos otros están siendo procesados. Está claro que las autoridades ya no hacen la vista gorda a los culturistas.

También debemos tener en cuenta que las cosas cambiaron después del 11 de septiembre de 2001 en cuestión de entrada de productos extranjeros en Estados Unidos.

Antes, muchos usuarios de esteroides compraban el producto fuera de América. Este era un sistema bastante seguro y sencillo porque el porcentaje de paquetes inspeccionados en la aduana era muy pequeño. En cambio, ahora se da por hecho que cualquier paquete puede
contener ántrax, explosivos o algún tipo de amenaza terrorista y por ello se controlan mucho más.

Se han interceptado paquetes de varios usuarios y les han comunicado que su producto ha sido incautado y que pueden ir a reclamarlos.

Nadie va, porque si vas, te arrestan, y muchos compradores se han quedado sin dinero y sin producto.

Y fueron los afortunados, porque otros recibieron la visita de agentes de la DEA disfrazados de trabajadores de empresas de transporte para que firmaran la recepción y entonces les arrestaban.

Hoy las autoridades disponen de la tecnología que les permite introducir un sensor en la
mercancía y cuando la abres en tu casa, ellos lo saben.

El libro Legal muscle, del fiscal Rick Collins, trata en profundidad los métodos para detener a los distribuidores y consumidores de esteroides. El hecho es que nunca ha sido tan peligroso como ahora comprar y usar esteroides. Si sois personas con mucho que perder, como una familia, una casa o un buen trabajo, tomar esteroides sin receta médica es arriesgarlo todo.

Además, podéis perder algo tan valioso como la libertad sólo por estar más grandes y fuertes.

Se desconocen los peligros para la salud a largo plazo

Empezaré diciendo que los medios de comunicación han exagerado el riesgo de tomar esteroides. A pesar de la falta de evidencias, los medios de comunicación se apuntaron al carro de la desinformación. El periodismo parcial ha difundido que los esteroides causan cáncer, impotencia, incitan al suicidio y provocan altercados en Oriente Próximo.

Cuando la estrella del béisbol Ken Caminetti murió, enseguida todo el mundo se fijó en los esteroides porque él había admitido que los había tomado. Y su historia salió en un reportaje de la revista Sports illustrated sobre los fármacos en los deportes.

Poco después supimos que la droga de Ken no eran los esteroides, sino la cocaína.

esteroides
Este nivel es inalcanzable sin química. Pensé que debías saberlo.

Es cierto que la cantidad de culturistas que fallecen y tienen graves problemas de salud a una edad temprana no deja de aumentar, pero no creo que unos ciclos de esteroides con dosis moderadas puedan acarrear tales consecuencias.

No obstante, sospecho que la forma en la que usan la mayoría de los culturistas los esteroides, en grandes cantidades y con poco tiempo de descanso durante años, es más peligroso de lo que queremos admitir.

Tanto los esteroides inyectables como los orales pueden dañar varios órganos internos, como el corazón y el hígado, pero no se notará el mal causado hasta que sea grave. Lo que no podemos negar es que no existen estudios a largo plazo con usuarios de esteroides que hayan tomado grandes cantidades durante varios años.

Si tomáis fármacos de este modo masivo quizá estéis bien, pero puede que no. Lo único que sé es que si tenéis personas queridas, como padres, esposa o hijos, seguro que queréis estar con ellos mucho tiempo.

No querréis que vuestro hijo o hija muestre una fotografía de vosotros y diga: “Mi padre murió cuando yo tenía 12 años. Él sólo tenía 42, pero lucía unos brazos de 50 centímetros y hacía un press de banca de 200 kilos”.

Cuanto más pasan los años, más evidente se muestra la mortalidad y si tienes una familia, deseas estar vivo y sano para cumplir con tus responsabilidades. Esas personas te quieren y dependen de ti y no lo puedes olvidar.

El músculo natural es permanente

Una mentira sobre los esteroides que está muy extendida es que cuando dejas de usarlos pierdes todo lo que ganaste. Eso no es cierto. No obstante, sí se pierde parte del progreso.

Problemas de corazón más uso irresponsable de esteroides... Muerte.
Problemas de corazón más uso irresponsable de esteroides = Muerte.

El retroceso no es igual en todos, pues depende de la habilidad de cada uno para mantener el entrenamiento y la alimentación entre ciclos.

Eso sí, todavía no he conocido a nadie que estuviera tan lleno y grande con esteroides como sin ellos. Al fin y al cabo, sirven para eso, ¿no?

Para la mayoría, los ciclos de esteroides representan dos pasos adelante y uno atrás. Podéis pasar de 80 kilos a 90 y luego bajar a 84 kilos. Y después ir de esos 84 a 94 y así sucesivamente. Se gana algo de músculo permanente, pero es un proceso lento e inestable que frustra a muchos usuarios.

Es un hecho que cuando no tomas esteroides ganas músculo a un ritmo mucho menor. Las ganancias instantáneas que proporcionan los fármacos atrapan a muchos atletas. Cuando sigues un ciclo te dicen: “¡Te estás poniendo enorme!”

En cambio, cuando no usas fármacos no obtienes ganancias tan claras y rápidas, pero lo que consigues es mucho más fácil de conservar. No tendréis que temer el día en que se acabe el ciclo y empecéis a desinflaros.

No hace falta pesarte para saber que pierdes peso y esperas con impaciencia a que empiece el siguiente ciclo. Para los culturistas, que celebran cada centímetro y cada kilo conseguidos, pocas cosas son peores que ver que pierden masa.

Evitad el decaimiento tras el ciclo

Junto a la falta de ganancias cuando no sigues un ciclo, aparece el decaimiento anímico (bajón en el estado de ánimo), que es una consecuencia inevitable del fin de un ciclo farmacológico.

Los culturistas prueban de todo para evitar este efecto y usan fármacos que estimulan la testosterona, como el clomifeno y la hormona gonadotropina coriónica humana.

Se supone que estas sustancias activan la producción hormonal endógena (la propia de nuestro cuerpo), que había descendido durante el ciclo con hormonas artificiales. Éstas aumentan el nivel a cotas imposibles de alcanzar de forma natural y anulan la producción propia porque no es necesaria. Y aunque dichos productos ayudan a paliar el decaimiento tras el ciclo, no lo eliminan.

Además de la pérdida de tamaño muscular, fuerza y peso, se puede llegar a padecer una depresión, sentir cansancio, falta de deseo sexual y disfunción eréctil. A menudo, el consumidor se siente tan mal y es tan consciente de su condición humana que puede abandonar el entrenamiento por vergüenza.

Si no tomáis esteroides nunca tendréis que sufrir esos altibajos. Vuestra vida será más apacible para vosotros y para los que os rodean.

Los fármacos en las competiciones están fuera de control

En los días dorados de los años sesenta y setenta los culturistas usaban pocos fármacos.

Sólo podían elegir entre algunos productos y casi todos eran esteroides básicos. Pero las cosas han cambiado mucho. Si vemos la lista de fármacos de un culturista de competición nos parecerá que estamos leyendo el catálogo de una empresa farmacéutica.

Incluso a nivel regional hay hombres, y algunas mujeres, que toman seis esteroides, hormona del crecimiento, insulina, IGFl , medicinas para las tiroides, el asma, estimulantes y, para una competición, diuréticos muy agresivos.

También muchos amateurs usan el mismo tipo y cantidades de fármacos que los profesionales, y hasta más. Antes, la cantidad total semanal era de unos 500 miligramos de testosterona con 500 miligramos de decaonato de nandrolona, pero los musculitos de hoy llegan a cuatro, cinco o más gramos.

De hecho, incluso en concursos locales, los atletas piensan que están en desventaja si no toman todos los fármacos que les caen en las manos.

Otro aspecto que ha cambiado es que hasta mediados de los años ochenta, muchos culturistas sólo tomaban fármacos en la época de precompetición para mantener la masa durante la dieta y quizá progresar un poco.

En cambio, hoy se completan un par de ciclos fuera de temporada para ganar tamaño y otro de definición para estar listo el día de la competición o para prepararse para ir a la playa y a los locales nocturnos.

La locura es tal que se te considera casi natural si no tomas todo lo que consumen otros ni estás en un ciclo durante dos tercios del año.

Si no os interesa esta dinámica, no tiene sentido tomar esteroides.

Mejor para las articulaciones

Los esteroides te permiten ganar músculo a un ritmo mayor, pero ¿es esto siempre bueno? Si tenemos en cuenta que los tejidos conectivos no son capaces de crecer a la misma velocidad, está claro que los esteroides favorecen las lesiones.

El pecho que mueve 225 kilos en el press de banca tiene más masa que cuando sólo movía 150, pero los tendones que unen esos músculos al húmero no son mucho mayores. Pensad que los tendones son el eslabón débil de la cadena cuando se toman esteroides.

Los culturistas naturales no se lesionan a menudo y se debe a que ganan tamaño y fuerza de manera gradual y el tejido conectivo tiene tiempo de equipararse.

Los que toman tralla pueden sufrir dolor articular crónico e inflamación de los tendones. El problema es que los músculos pueden mover más peso que las articulaciones y el tejido intermedio no lo soporta.

También influyen el aumento de la frecuencia y el volumen de trabajo. Los esteroides ayudan a recuperarse más rápido y se puede ir al gimnasio más veces a la semana, pero podéis fácilmente sufrir un desgarro.

Los fármacos no son baratos ni fiables

Hubo una época en la que los esteroides eran auténticos y tenían un precio razonable. En los setenta y los ochenta muchos médicos recetaban esteroides de casas farmacéuticas a sus pacientes atletas.

Cuando estas sustancias pasaron a ser ilegales, todo cambió. Ahora existen muchos productos falsos, o de dudosa calidad y esterilización porque el mercado es de contrabando.

Muchos productos son fabricados en laboratorios de garaje y por eso la calidad es tan variada. Puede ir del nivel farmacéutico al que no querríais meteros en el cuerpo por nada del mundo.

Algunos fármacos cumplen lo que dicen, pero otros contienen 120 miligramos en vez de los 250 miligramos indicados, o simplemente son aceite de sésamo. También se dan casos de que se pague un fármaco de cierta calidad y se obtenga uno inferior.

Esto es malo para los hombres, pero si una mujer toma un fármaco que es relativamente seguro para los hombres, como el Primobolan, y que consiste en testosterona, la pobre acabará con una voz profunda y bigotes.

Por otro lado, el precio de los esteroides ha aumentado de forma escandalosa. Por ejemplo, en los ochenta podías obtener una ampolla de Sustanon 250 por dos o tres dólares (unos dos euros). Hoy, se llegan a pagar hasta 30 dólares. Además, hay estafadores que recogen tu pedido por Internet y te hacen enviar dinero en metálico a algún apartado de correos para luego no recibir nada.

Y claro, no puedes acudir a la cámara de comercio para denunciarles porque cambian de nombre y de correo electrónico continuamente.

Por último, debo mencionar el tema de la esterilidad en algunos productos de laboratorios ilegales en México. Las sustancias de esta proveniencia suelen tener bacterias porque no se fabrican en un medio esterilizado, así que se pueden contraer infecciones en el lugar de punción. Algunos productos sí están esterilizados, pero contienen tanto alcohol bencílico para disolver el esteroide en el aceite, que el lugar de la inyección se inflama y duele, y el usuario puede notar síntomas como los de un resfriado.

Demasiado tamaño no es sano, aunque sea músculo

Una cuestión que pocas veces se comenta es que estar enorme no es sano.

Nuestros cuerpos fueron diseñados para soportar cierto tamaño, nuestro corazón está pensado para bombear cierta cantidad de sangre y el resto de los órganos sólo admiten una cantidad concreta de trabajo.

El corazón de muchos culturistas de 135 kilos se puede comparar con el motor de un SEAT 600 colocado en un todo-terreno enorme. El corazón debe trabajar mucho más para que la sangre circule en ese cuerpo tan grande. Si habéis tenido cerca a un culturista de grandes dimensiones, habréis notado que se queda sin aire con facilidad.

Yo he visto a alguno que aún sentado, sin hacer nada, respiraba con dificultad y sudaba como si estuviera subiendo escaleras. La cuestión es tan sencilla como que los humanos no están hechos para soportar el tamaño que lucen algunos culturistas, y el resultado puede ser fatal.

Es increíble que una persona que come bien y se ejercita corra el mismo riesgo que alguien obeso que está sentado todo el día y come mal. Y es así; ambos pueden sufrir un ataque al corazón u otros problemas de salud graves.

Se acabaron las mentiras y el sentirse inferior

Una razón para entrenar sin ayuda de los fármacos es que nunca te enfrentas a la imposibilidad de responder a esta pregunta: “¿Tomas esteroides?”

Si mentís y decís que no, puede que os crean y os sintáis culpables, o que no os crean y piensen que sois unos impresentables. Por otro lado, si admitís que usáis esteroides os considerarán unos degenerados o unos tramposos.

De un plumazo vuestro físico se convertirá en un producto de los esteroides, a pesar de vuestro trabajo duro en el gimnasio y todas las comidas nutricionales. El público general piensa que cualquiera puede tomar esteroides, ir un poco al gimnasio, beber un par de batidos proteicos y estar como un culturista pro.

Es incomprensible, pero no importa porque no saben cuánto cuesta tener un físico la mitad de bueno que el de estos culturistas. Lo más gratificante de no usar esteroides es que siempre puedes contestar con franqueza y te respetarán más por tus logros.

En resumen, quiero aclarar que no pienso que los esteroides sean malos de por sí, o que los que los usen sean malas personas. Cada uno debe sopesar los pros y los contras y decidir si asume el riesgo de tomar esteroides.

Puesto que para decidir hace falta estar informado, espero que este artículo sea de utilidad para aclarar cuáles son los peligros. Haced lo que sea correcto para vosotros.

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