El sistema Músculo-Esquelético

Sistema Muscular

Los hombres se hacen más grandes y más fuertes con cada generación. Al menos, los mejores de cada generación de atletas del músculo.

Se ha aprendido mucho sobre el músculo desde que en 1897 Morpurgo describió la hipertrofia en los perros entrenados. Sin embargo, la ciencia tiene todavía mucho que descubrir respecto a los secretos del desarrollo muscular.

La organización musculo-esquelética

Considerado como entidad, el sistema músculo-esquelético es el órgano más pesado y denso del cuerpo (la piel es el órgano con el mayor área superficial). Hay, aproximadamente, 600 músculos en el cuerpo humano, divididos en tres tipos:

  • esquelético
  • cardiaco
  • involuntario

El músculo cardiaco no está bajo el control consciente. Lo mismo pasa con los músculos involuntarios, como los que bordean el tracto digestivo. Los músculos esqueléticos son los que vemos destacar con prominencia en los grandes culturistas y aquéllos por los que nuestros lectores se hallan más preocupados. (Aunque, por supuesto, también nos interesamos mucho por el bombeo del músculo cardiaco.)

Entre esos 600 músculos, unos 435 son esqueléticos y bajo control voluntario hasta cierto grado. El sistema músculo-esquelético posee de 250.000 a 300.000 fibras individuales.

En el hombre promedio, el 40 por 100 del peso corporal suele proceder del músculo-esquelético.

Composición del músculo

Cualquier músculo esquelético puede estar compuesto desde unas 200 fibras grandes hasta cientos de miles de fibras pequeñas. Esas fibras suelen ser, a su vez, agrupaciones de elementos reducidos llamados miofibras.

Cada miofibra se subdivide a su vez en pequeños elementos de proteínas contráctiles. Las dos principales son actina y miosina.

La contracción concéntrica (acortamiento muscular que produce la fuerza suficiente para mover los huesos) implica la «construcción de puentes» entre esos elementos proteicos. La señal adecuada para la contracción depende de un impulso nervioso lo bastante fuerte para estimular el mecanismo interno del músculo, que requiere la presencia de las proteínas troponina y tropomiosina (y también minerales, dos de los más importantes el calcio y el magnesio).

La siguiente ilustración muestra la compleja red de músculos esqueléticos del cuerpo. Los músculos esqueléticos se unen a los huesos del esqueleto y permiten los movimientos voluntarios.

Un músculo esquelético se une a los huesos que constituyen la articulación, bien directamente o por medio de un tendón o una banda fibrosa llamada fascia. Los huesos se mueven cuando los músculos se contraen o se acortan en la articulación.

El tamaño de un músculo depende de la función que desempeña. Cuando se requiere destreza, como en los dedos, los músculos suelen ser muy pequeños. Cuando se necesita  fuerza, como en el muslo, los músculos son grandes.

Pero… ¿Como funciona la tensión muscular? ¿Como funciona el proceso de crecimiento muscular?

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