Tipos de Carbohidratos

Tipos de carbohidratos

Los carbohidratos son la fuente de energía preferida del cuerpo. Los músculos, el cerebro y otros tejidos basan la mayor parte de sus funciones en un suministro continuo de carbohidratos para satisfacer las dietas a largo plazo.

Contrariamente a lo que se piensa los carbohidratos no engordan, un consumo excesivo y continuo de grasas y de calorías totales hará que engordéis, ya que cualquier exceso de carbohidratos será procesado y acumulado en forma de grasa corporal.

Por otra parte, no consumir los suficientes carbohidratos puede poner en riesgo las ganancias musculares, el metabolismo y el nivel de energía, por no mencionar algunos problemas potencialmente negativos de las dietas cetogénicas (bajas en carbohidratos y altas en grasas y proteínas).

Tienen un valor calórico de 4 calorías por gramo.

Tipos de Carbohidratos

Azúcares

La glucosa y la fructosa son azúcares simples o monosacáridos y se pueden encontrar en las frutas, las verduras y la miel. Cuando se combinan dos azucares simples se forman los disacáridos. El azúcar de mesa o la sacarosa es una combinación de glucosa y fructosa que se da de forma natural tanto en la remolacha y la caña de azúcar, como en las frutas. La lactosa es el azúcar principal de la leche y los productos lácteos y la maltosa es un disacárido de la malta.

Oligosacáridos

Cuando se combinan entre 3 y 9 unidades de azúcar se forman los oligosacáridos. La rafinosa, la estaquiosa y los fructo-oligosacáridos se encuentran en pequeñas cantidades en algunas legumbres, cereales y verduras.

Polisacáridos

Se necesitan más de 10 unidades de azúcar y a veces hasta miles de unidades para formar los polisacáridos. El almidón es la principal reserva de energía de las hortalizas de raíz y los cereales. Está formado por largas cadenas de glucosa en forma de gránulos, cuyo tamaño y forma varían según el vegetal del que forma parte.

Fibra

Estos carbohidratos complejos solamente existen en las plantas y son componentes cruciales en la digestión y para la salud ya que la fibra ralentiza el ritmo de la digestión y de la absorción, contribuyendo a crear una sensación de saciedad, y en algunos casos puede reducir la absorción total de las grasas.

Si bien hay que advertir que un exceso de fibra resulta perjudicial ya que limita la absorción de nutrientes deberías consumir al menos entre 20 y 35 gramos de fibra al día, con una proporción del triple de fibra soluble que de insoluble.Entre las fibras solubles está la pectina y el salvado de avena, mientras que las fibras insolubles incluyen el salvado de trigo y la celulosa de las plantas.

Aunque no aporta calorías, el aporte de fibra resulta fundamental por las siguientes razones:

1) Proporciona volumen a los alimentos ingeridos. Al retener agua, distiende la pared intestinal, dando sensación de saciedad.

2) Favorece el transito intestinal, por lo tanto evita diarreas y el estreñimiento.

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