Tribulus Terrestris

Tribulus Terrestris

El “Tribulus terrestris” es un suplemento alimenticio sobre el que se debate mucho por sus posibles efectos fisiológicos en el organismo. Sorprende el desconocimiento y la falta de concienciación de los consumidores asiduos, sobre todo, del ámbito deportivo profesional y del gimnasio. Hasta el momento, ni sus efectos secundarios ni sus contraindicaciones están bien definidos y no se ha demostrado que sirva para mejorar el rendimiento físico.

“Con las cápsulas 100% ‘Tribulus terrestris’ aumentarás tu fuerza, crecimiento y recuperación muscular, además de mejorar tus sistemas inmunológico, cardiovascular y sexual. Gracias a sus principios activos naturales, se logra aumentar de manera natural los niveles en sangre de testosterona hasta en un 40%, lo que se traduce en más masa muscular, más fuerza y más recuperación”.

Este anuncio es uno de tantos que aparecen en Internet dedicados a la comercialización del citado producto. Aunque, en apariencia, todo son ventajas, las propiedades beneficiosas que se le suponen se extrapolan de los estudios realizados en animales de experimentación (ovejas y cerdos) y son contados los ensayos realizados en humanos en el ámbito deportivo. En el momento actual de la investigación, no es serio ni riguroso considerar que las personas vayan a notar los mismos beneficios sin consecuencias.

Efectos infundados

El uso de suplementos a base de hierbas para mejorar el rendimiento físico es común en todos los niveles del deporte, desde los atletas profesionales hasta los aficionados al levantamiento de pesas en el gimnasio. Los deportistas los toman para mejorar su resistencia en prácticas de larga duración (atletismo, ciclismo, remo, natación, baile, esquí de fondo, alpinismo o montañismo) o para inducir hipertrofia muscular y fuerza (levantamiento de pesos, lucha, lanzamiento de disco o jabalina).

En cualquier caso, la finalidad es mejorar el rendimiento físico. La elección del “Tribulus terrestris” responde a la supuesta capacidad para incrementar tanto la producción como la acción de la testosterona. Puesto que esta hormona masculina tiene efectos anabolizantes, el consumo de la hierba redundaría en un aumento de la masa muscular y de la fuerza física. No obstante, tras rastrear en Pubmed, la mayor base de datos acreditada sobre estudios científicos, sólo tres ensayos analizan de forma científica el consumo de tribulus con la mejora de la masa muscular y la fuerza en deportistas.

El “Tribulus terrestris” se engloba en el grupo de ayudas ergogénicas consideradas peligrosas por la Agencia Mundial Anti-Doping .

Estudios sobre el Tribulus

En la investigación realizada por la School of Exercise Science and Sport Management, en la Southern Cross University Lismore (New South Wales, Australia), se evaluó el efecto en la fuerza y la composición corporal de los jugadores de élite de la liga de rugby, tras cinco semanas de suplementación con la hierba durante el entrenamiento de pretemporada. El consumo de 450 mg/día de extracto de “T. terrestris” en ese tiempo -el estimado por los laboratorios para obtener resultados-, no produjo los beneficios esperados ni en la masa muscular magra, ni en la fuerza, ni en la concentración de testosterona en orina.

Los investigadores del Department of Health and Human Performance de la Iowa State University (Ames, EE.UU.) obtuvieron resultados similares, al no constatar una mejora en la adaptación a la resistencia entre el grupo de deportistas que tomó el suplemento con 750 mg de “T. terrestris” (y otras hierbas con supuesta acción androgénica) durante las ocho semanas que duró el ensayo.

En otro estudio estadounidense, realizado por la Human Performance Laboratory de la University of Nebraska, también se confirmó que la suplementación con “Tribulus terrestris” no mejora la composición corporal ni el rendimiento en ejercicios de resistencia, justo lo contrario a las promesas que se anuncian.

Ayuda ergogénica peligrosa

En el año 2000, Luke R. Bucci, del Weider Nutrition International en Salt Lake City (Utah, EE.UU), publicó un informe sobre los efectos potenciales o con evidencia científica sólida de una lista extensa de hierbas empleadas de forma habitual con fines de mejora del rendimiento. Entre las más usadas se incluyeron: ginseng chino, coreano y estadounidense, ginseng siberiano, Chinese efedra (”mahuang”), ashwagandha (”Withania somnifera”), yohimbe (”Pausinystalia yohimbe”), Hongo Cordyceps (”Cordyceps sinensis”), beta-sitosterol y otros esteroles, y el “Tribulus terrestris”. Para la mayoría de las plantas, salvo para el ginseng, el autor no encontró rigor científico en relación a los efectos que prometían, como propiedades adaptógenas antiestrés, aumento de la resistencia y la fuerza muscular, efecto anabólico e incremento del rendimiento.

Este experto en la investigación sobre ayudas ergogénicas (que estimulan el ejercicio físico y mejoran el rendimiento) para el deporte, no encontró en los resultados de los estudios con “Tribulus” una fiabilidad que justifiquen su uso. Según explica, los hipotéticos mecanismos fisiológicos se derivan de estudios experimentales con animales, mientras que los datos con seres humanos son escasos, por lo que no debe hacerse una extrapolación de resultados.

Por la misma línea discurre la información que se desprende del documento de posicionamiento sobre “Nutrición y el rendimiento deportivo”, avalado por la American College of Sports Medicine, la American Dietetic Association y Dietitians of Canada, publicado en febrero de 2009. En él se deja claro que el “Tribulus terrestris” se engloba en el grupo de ayudas ergogénicas consideradas peligrosas por la Agencia Mundial Anti-Doping (WADA).Los principios activos que se discuten son los flavonoides y, en particular, su elevada concentración de saponinas. Su consumo está contraindicado en caso de patología renal, hepática, así como durante el embarazo, debido a su posible acción sobre las hormonas anabolizantes.

Sin estudios seguros y fiables

Los ensayos con hierbas u otros productos que forman parte de la categoría de ayudas ergogénicas deberían realizarse a partir de extractos estandarizados. Se entiende como la manera segura de evaluar los efectos de un mismo compuesto, aplicado a dosis distintas y en disciplinas deportivas diferentes.

Un ensayo más completo no sólo analiza los efectos físicos del suplemento medidos como rendimiento, fuerza, resistencia y recuperación, sino que tiene en cuenta otros parámetros como las diferencias en la composición corporal, los cambios neuromusculares, las concentraciones de hormonas, los cambios de humor, etc. Destaca, por tanto, la fácil disponibilidad de los suplementos a base de hierbas y su recurrido consumo, pese a que son pocos los ensayos clínicos que han experimentado con la mayoría de ellos dentro del ámbito deportivo.

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