Visualización aprobatoria, consigue el físico que quieres con ayuda de tu mente

Visualización aprobatoria

¿Te tomas en serio tu entrenamiento físico? ¿Tan en serio que lo has intentado todo, incluyendo las últimas técnicas psicológicas de visualización?

Los mejores atletas han utilizado dichas técnicas para aumentar su rendimiento durante los últimos 30 años, y en los últimos tiempos, los aficionados al fitness también se han subido al carro.

De entre todas las técnicas de visualización, la auto-visualización y las imágenes guía son las más comunes.

Ambas técnicas, previas a la sesión de ejercicio, requieren un ambiente tranquilo y apacible, en el que puedas observar atentamente la combinación de series, repeticiones y pesos utilizados.

La auto-visualización se lleva a cabo en solitario, mientras que las imágenes guía requieren a otra persona (en vivo o en vídeo) que te conduzca a través de los ejercicios cognitivos diseñados para proporcionarte un rendimiento óptimo y una dieta adecuada.

Después de una sesión de auto-visualización o de visualización de imágenes guía, podrás ir al gimnasio e intentar poner en práctica lo que has visto.

Pero las visualizaciones previas a las sesiones no suelen ayudarte a superar los obstáculos que pueden destruir tu programa de fitness.

Cuando pierdes la motivación o te saltas demasiadas sesiones de entrenamiento, necesitas algo más. Necesitas la visualización aprobatoria.

¿Qué es la visualización aprobatoria?

Mientras que la auto-visualización y las imágenes guía son técnicas utilizadas antes de cada sesión, la visualización aprobatoria aumenta tu rendimiento en el momento en que estás entrenando.

No se centra en los parámetros de las series, las repeticiones u otros aspectos específicos del ejercicio.

Al contrario, se centra en la motivación. Se trata de optimizar el entrenamiento.

Aunque es una técnica psicológica, la visualización aprobatoria tiene su base en las emociones, o lo que los psicólogos deportivos llaman “afecto“.

Se centra en la manera en que las personas importantes para ti te animan a maximizar tu rendimiento físico.

El fundamento de esta técnica es el trato que recibes por parte de los demás en cuanto a tu camino hacia la perfecta forma física.

La visualización aprobatoria puede mejorar cualquier aspecto de tu programa de fitness.

Te proporciona energía, te ayuda a llevar una dieta sana y aumenta el rendimiento dondequiera que lo necesites.

El ejemplo

Dan llevaba cuatro años entrenando cuando empezó a utilizar la visualización aprobatoria.

El joven de 28 años iba a uno de los mejores gimnasios de su provincia y había trabajado duro, con lo que estaba bastante satisfecho de su físico.

Hace tres meses, Dan se dio cuenta de que necesitaba una mayor motivación para ayudarle a optimizar su rendimiento.

Estuvimos hablando de cómo podía ayudarlo la visualización aprobatoria. Le pregunté qué era lo que más le motivaría durante su entrenamiento. “Que mi pareja estuviese conmigo en todas las sesiones”, contestó, “animándome, dándome su apoyo y mostrándome lo orgullosa que está de mí y de mi forma física”.

A partir de entonces, Dan visualizaba a su novia durante las sesiones. Ella se convirtió en su compañera de entrenamiento, aunque mentalmente.

A través de la visualización aprobatoria, ella le dio el apoyo y el ánimo que necesitaba.

¿El resultado? Dan nunca había estado tan en forma como ahora. “Todo el mundo me dice que estoy mejor que nunca, y yo me siento genial”

La conexión cuerpo-mente

La visualización aprobatoria requiere una fuerte conexión entre cuerpo y mente. ¿El primer paso para conseguir esta conexión? La mentalización.

El psicólogo deportivo Bruce Oglivie afirma: “los mejores atletas del mundo sienten la necesidad de estar siempre en la cima, se ven forzados a conseguir los mayores éxitos y deben controlarse a sí mismos y marcarse sus propias metas. Los deportistas que yo he tratado no se obsesionan con sus fracasos, sino que se concentran en sus éxitos y en maximizar su rendimiento para seguir cosechándolos”.

El doctor Thomas Fahey, autor del libro Getting into Oyimpic form (Ponte en forma Olímpica) también opina que los mejores atletas mundiales gozan de una excelente conexión cuerpo-mente. “Los extenuantes entrenamientos y la requisitos psicológicos necesarios para la práctica del deporte a este nivel exigen un alto grado de firmeza mental, aunque sea sólo para participar en la competición“.

¿Lucha o huida?

Existen muchos indicios de que, cuando te enfrentas a un reto, tu mente pasa por una reacción de lucha o huída.

Tanto si afrontas el reto que se te presenta, como si huyes dejándolo para otro día, tu cuerpo segrega adrenalina extra para prepararte ante la nueva situación.

Esto es muy importante a la hora de utilizar la visualización aprobatoria.

A veces, la reacción puede ser de gran ayuda. Puede darte la dosis de energía en el momento más oportuno, ayudándote a superar tus limitaciones normales y a hacer un esfuerzo extraordinario.

Tanto en la reacción de enfrentamiento como en la de huída, la adrenalina extra aumenta tu motivación y tu ritmo cardíaco.

En la reacción de enfrentamiento, tu nivel de agresión se incrementa, tu fuerza se multiplica y te sientes invencible.

Por otro lado, en la reacción de huída, tu cuerpo responde de diferente manera.

El ritmo cardíaco y la alerta mental aumentan, pero el nivel de agresividad cae en picado. No muestras ni una fuerza exagerada ni valor. Sólo deseas escapar.

¿Quién decide si quieres luchar o huir? Tú mismo. Pero tomar la determinación correcta lleva su tiempo.

Cuando no consigas realizar una serie de repeticiones, sigue luchando.  Estabiliza tu mente y tu cuerpo te responderá.

Cuando vayas a caer en la tentación de gandulear en el entrenamiento o en la dieta, cambia el chip y concentra tu energía en la lucha. Concéntrate. Haz un esfuerzo especial.

No es fácil, pero una vez hayas transformado la huida en lucha, tu vida dará un giro radical.

Las diez reglas de la visualización aprobatoria

La visualización aprobatoria es fácil de utilizar una vez sabes cómo hacerlo.

Sigue estos diez “mandamientos” y tus sesiones de fitness aumentarán increíblemente su efectividad.

Mentalízate para el éxito

Tu cuerpo no se moldeará como quieres únicamente con la práctica de ejercicio.

La clave de tu éxito (o del fracaso) de tu entrenamiento eres tú mismo.

Debes ansiar ese éxito; desearlo con todas tus fuerzas.

Recientes investigaciones en psicología deportiva te proporcionan las pautas necesarias para saborear el éxito: una es la autosugestión, que implica enviarte y repetirte a ti mismo mensajes de éxito.

Recuérdate cada día que llegarás a conseguir el cuerpo ideal. Prométete que harás lo que sea necesario.

La autosugestión no sólo te beneficiará psicológicamente, sino también físicamente.

Si te construyes el cuerpo ideal en la mente, el camino que te conducirá hasta él será más fácil.

Tómatelo en serio

Existen dos tipos de personas que intentan ponerse en forma: los que ven el fitness como un pasatiempo y los que lo ven como una determinación.

Un acercamiento al fitness meramente recreativo dará algunos resultados, pero una determinación del cien por cien los maximizará.

Antes de pensar en la visualización aprobatoria, métete en la cabeza que vas a ponerte en forma, no cedas en el empeño y lo lograrás seguro.

Márcate objetivos

Debes marcarte objetivos específicos para identificar el tipo de cuerpo que quieres conseguir.

Un ejemplo de objetivo específico es perder 5 centímetros de cintura en un mes (decirse simplemente “tengo que perder peso” no es un objetivo de este tipo).

Ponte metas a corto y a largo plazo, e incluye las primeras en las segundas.

Es decir, si una de tus metas a largo plazo es entrenar doce veces durante el próximo mes, divídelas en períodos de una semana, y márcate el objetivo a corto plazo de entrenar tres veces a la semana.

No te pongas estas metas sólo mentalmente. Escríbelas. Haz una lista, marca esas pautas en tu agenda y haz un seguimiento para ayudarte a conseguir tus propósitos, anotando las fechas en las que piensas llevarlos a cabo.

Y lo más importante: observa y anota también cómo tus logros hacen sentir orgullosos a los que te rodean y cómo te hacen sentir a ti mismo. Ahí tienes los resultados.

Identifica las fuentes

Cuando utilices la visualización aprobatoria, además de imaginar la aprobación de las personas importantes en tu vida mientras entrenas, intenta sentirla.

Los sentimientos suelen ser más poderosos que los pensamientos, con lo cual, para que la visualización aprobatoria funcione mejor, será necesario visualizar y sentir la aprobación de los demás.

En un mundo ideal, podrías llevarte las fuentes de aprobación al gimnasio. Pero, en realidad, no necesitas su presencia física para que la visualización funcione correctamente.

No importa el número de fuentes que tengas (pareja, amigos, familiares, entrenador … ), siempre y cuando cada una de ellas te inspire para entrenar lo más duro que puedas y para seguir estrictamente la dieta.

Una fuente de aprobación podría ser también una persona que ni siquiera conoces: tu actor o cantante favorito, un compañero de clase o del trabajo… cualquiera que te inspire.

Prioriza las fuentes

Tu pareja podría ser una fuente de aprobación más fuerte que tu vecino, ya que alguien cercano, con quien te unen lazos afectivos, te inspirará más que cualquier otra persona.

Visualiza la aprobación de tu mejor fuente en las sesiones más duras o cruciales del entrenamiento.

Por ejemplo, si para ti es una prioridad desarrollar los músculos abdominales, imagínate a tu mejor fuente a tu lado durante la sesión, diciéndote que te esfuerces al máximo en cada repetición.

A medida que descienda el grado de prioridad, haz que descienda el grado de tu fuente de aprobación: para la prioridad secundaria, visualiza la fuente secundaria y así sucesivamente.

Mantén contacto con tus fuentes

Hazlo cara a cara. El contacto te ayudará a fortalecer el uso de la visualización aprobatoria y fortalecerá las relaciones con tus fuentes de aprobación.

Pero no les reveles tu estrategia de visualización aprobatoria, simplemente diles que estás entrenando.

El contacto con tus fuentes de aprobación te ayudará a saber lo fuertes que son. Y si no lo son, remplázalas.

Evalúate a ti mismo

La visualización aprobatoria no es una técnica de un día. Es un proceso dinámico y continuo.

Tus necesidades, metas y fuentes de aprobación irán cambiando con el tiempo.

Para incrementar los beneficios de la visualización aprobatoria, evalúa tus progresos de forma regular.

Obtendrás mejores resultados si afinas tu mente. De hecho, el comportamiento positivo puede incluso cambiar la estructura cerebral de las personas.

Empieza evaluándote una vez al mes. A medida que ganes experiencia en la utilización de la visualización aprobatoria, hazlo cada dos meses o cada cuatro.

Tú mismo sabrás cuál es plan de evaluación que más te conviene.

No olvides ser constante

Ni toda la visualización aprobatoria del mundo te haría efecto si no mantuvieras una constancia. “Planea tu trabajo y trabaja tu plan” sería un buen lema para esta técnica.

Si no eres capaz de mantener esa constancia, busca ayuda.

¿Por qué no fichas a tus fuentes de aprobación? ¿Quién mejor para poderte ayudar en tu objetivo?

Reafirma tus metas

El compromiso de ponerte en forma es un proceso que se va desarrollando.

Reconsidera y reafirma tus metas en cada sesión, si es necesario, y llegarás al éxito seguro.

Puedes utilizar afirmaciones para crear mayor confianza en ti mismo y así cambiar los comportamientos negativos por positivos.

Puedes basar las afirmaciones en hechos racionales y precisos, y utilizarlas para deshacer el daño que puedan haber causado los pensamientos negativos.

Disfruta con el ejercicio

El fitness y/o culturismo es importante sólo si disfrutas de él.

De otro modo, tus esfuerzos físicos y los relacionados con tu alimentación serán más difíciles de llevar a cabo.

El modo en que disfrutas estando en plena forma será tu motivación más fuerte. Es una cuestión de percepción.

Una de las maneras en las que percibimos la realidad se basa en nuestra interpretación de los acontecimientos.

Si alguien nos critica, nos lo podemos tomar como una señal de nuestra propia incompetencia, o simplemente, como una señal de la falta de perspectiva de la otra persona. Tú eliges.

Pero si quieres estar en forma como nunca lo has estado y sentirte bien contigo mismo, sigue estos diez mandamientos de la visualización aprobatoria.

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