Estofado proteico para el invierno

Estofado proteico

Cambia tus hábitos del pollo,añadiéndolo a una sopa desgrasada y muy sabrosa.

¿Sabes que mucha gente, sobre todo en Estados Unidos, consume un promedio de 40
kilos de pollo al año? Una cifra elevada, ¿verdad?

No hasta que Ronnie Coleman entraba en la cocina. El gigantesco Mr. Olympia solía comer
más de 1 kilo al día. Eso supone más de 400 kilos al año.

Desde los días de la época dorada del culturismo, los culturistas han consumido mucho pollo, y con buenas razones. Una pechuga pelada de pollo de 100 gramos de peso contiene casi 30 gramos de proteína y apenas grasa.

Se trata de la fuente de proteína más consumida entre los culturistas.

Es evidente, que los culturistas son muy especiales y que suelen olvidarse del sabor en su búsqueda del músculo. Pero eso no tiene por qué ser así, y os lo voy a demostrar de inmediato.

Los estofados tradicionales suelen tener poca proteína y muchos carbohidratos y grasa, ofreciendo como ingredientes clave patata, mantequilla e incluso bacon. Y lo mismo sucede con las versiones enlatadas.

Y lo peor es que cuando intentas hacer un estofado, ligero, terminas por sacrificar el sabor, y lo conviertes en una sopa acuosa y blanda.

Todo cambia con esta creación para el desarrollo. Requiere además una capacidad de cocinar mínima y sabe muy bien, conteniendo también cantidades moderadas de carbohidratos y apenas grasa.

La receta: Estofado de pollo y maíz

Cubrid una sartén antiadherente con spray para cocinar y precalentarla a fuego entre mediano y vivo. Añadid cebolla, ajo y pimiento y dejadlos allí de 3 a 5 minutos hasta que se ablanden.

Añadid la leche, llevad todo a una cazuela, reducid el calor y añadid el maíz y el pollo. En un plato pequeño, mezclad el maíz con agua. Añadid la mezcla a la cazuela y hervidlo a fuego lento durante cinco minutos, dándole la vuelta con frecuencia. Rociadlo con pimienta.

Ingredientes: Para dos personas o raciones.

  • Spray de cocinar antiadherente
  • 1 cebolla mediana, pelada y finamente troceada
  • 2 dientes de ajo machacados
  • 1 pimiento verde, sin semillas y troceado
  • 2 vasos de leche desgrasada
  • 280 gramos de pechuga de pollo cocidas, cortadas en trozos
  • 300 gramos de mazorcas de maíz
  • 1 cucharadita y media de almidón de maíz
  • 1 cucharadita de agua Pimienta (opcional)

Datos sobre nutrientes: Por persona: 354 calorías, 40 gramos de proteína, 44 de carbohidratos, 2 de grasa, 2 de fibra.

Saludable y anabólico

Reconocemos que el perfil de los carbohidratos de esta sopa cae dentro del índice glucémico bajo, gracias a la inclusión de la leche desgrasada, que también favorece al calcitrol, hormona que lucha contra la grasa, y al almidón de maíz, que retarda la descomposición de otros carbohidratos.

Así mismo, el ajo fresco ha demostrado su utilizad para controlar los niveles de cortisol, esa hormona del estrés asociada con el sobreentrenamiento.

A la vez de ser nutritiva, esta receta resulta sabrosa y mucho mejor para el paladar que las fuentes secas de proteína.

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