Como elegir tus suplementos (Segunda parte)

Suplementos dietéticos

Seguimos con los cuatro puntos restantes para elegir tus suplementos dietéticos. Recuerda que puedes ver los otros cuatro puntos a tener en cuenta en la primera parte del artículo.

5. Tener en cuenta las alergias y sensibilidades

Para encontrar un producto que se adapte a tus necesidades, has de tener en cuenta cualquier posible sensibilidad que pudieras tener. Si eres alérgico a los frutos secos, es una buena idea averiguar si la empresa utiliza frutos secos en alguno de los procesos de manufacturado, incluso para otros productos.

Si hacen barritas nutritivas que contienen frutos secos, por ejemplo, podrían estar presentes cantidades residuales de antígenos a los frutos secos en el producto que te interesa.

El gluten, una proteína del trigo, puede causar problemas a las personas que sufren la enfermedad celíaca, y una pequeña minoría es alérgica a ciertos alimentos.

Como resultado, en muchas etiquetas de suplementos aparece la palabra “hipoalergénico” o especifican que el producto no contiene trigo, gluten, maíz o productos lácteos, por ejemplo, ya que todos ellos son alergénicos comunes.

Un carbohidrato de la leche llamado lactosa hace mucho tiempo que está siendo retirado de los suplementos basados en los lácteos, incluida la proteína en polvo que contiene suero y caseína, así como en el calostro. Aunque la lactosa no causa reacciones alérgicas, puede causar diarrea y gases a algunas personas, así que si tienes este problema, comprueba si las bebidas saludables que tomas contienen lactosa.

6. Ausencia de productos animales y de experimentación animal

En los suplementos para los vegetarianos habitualmente se puede leer en la etiqueta “No contiene productos de origen animal” o “Vegetariano kosher”.

Kosher también indica que ese suplemento se adecua a las normas dietéticas de los judíos.

Debido a que las cápsulas de gelatina tienen su origen en la industria de la carne, por sí mismas constituyen un producto animal y los suplementos que contienen deberían ser contemplados como de origen animal.

Las empresas que venden productos que contienen gelatina, la anotan como un ingrediente o la incluyen en el grupo de “otros ingredientes.”

Las compañías farmacéuticas, de cosméticos y de suplementos a menudo hacen ensayos de sus fórmulas con animales para descartar sensibilidades o reacciones alérgicas en los consumidores humanos.

No todos los productos son sometidos a pruebas, sobre todo aquellos que contienen ingredientes bien conocidos o con un riesgo mínimo.

7. Sin colorantes ni aromatizantes artificiales

Gracias a que los colorantes alimentarios actuales son muy seguros, las precauciones sobre los colorantes artificiales son mayoritariamente teóricas.

Las reacciones alérgicas o la hipersensibilidad a los agentes colorantes aprobados por el Ministerio de Sanidad y utilizados por la industria de los suplementos son raros o inexistentes.

Todos los colorantes han sido analizados para excluir posibles efectos cancerigenos. Además, la mayoría de los colorantes artificiales utilizados provienen de los alimentos y de los refrescos, siendo las cantidades que se ingieren con los suplementos relativamente pequeñas en comparación.

Así mismo, puede que te sientas más cómodo si lees en la etiqueta “sin colorantes ni aromatizantes artificiales”. La eliminación de estos aditivos es positiva, y demuestra la voluntad de la industria de los suplementos por adaptarse a las preocupaciones de los consumidores.

8. Productos de larga duración

Uno de los ingredientes que se encuentra en algunos envases que contienen cápsulas o tabletas es un desecante (una bolita de algodón o una bolsita que contiene un compuesto inocuo que absorbe la humedad).

La función del desecante es absorber la humedad del aire del interior del envase y mantenerla de ese modo alejada del contacto con las píldoras (las píldoras secas se mantienen más tiempo en buen estado).

Después de abrir el envase del suplemento, retira la bolsita con el desecante, porque ya ha cumplido con su función y de cualquier modo ya no puede retener la humedad por mucho más tiempo.

No recomendamos añadir granos de arroz, que añaden microorganismos y almidón al envase. Muchas empresas excluyen las fuentes de almidón y de azúcar de los productos que no están recubiertos para ayudar a que no se pongan en mal estado con la humedad.

La ausencia de aceites innecesarios también puede ayudar a asegurar la mayor duración de algunos productos. Los suplementos aceitosos se pueden poner rancios o peroxidados a no ser que se estabilicen de algún modo.

Por ejemplo, las compañías añaden una molécula de acetato o de succinato a la vitamina E para estabilizarla.

Las empresas de suplementos también pueden incluir uno o dos conservantes alimentarios en sus suplementos de vez en cuando, aunque normalmente no lo hacen.

Los suplementos sensibles a la luz como el SAMe (es un prohormonal), necesitan estar en un envase opaco. Los mejores fabricantes de SAMe incluso envuelven las tabletas en compartimentos individuales de papel de aluminio.

Busca en la etiqueta alguna indicación del fabricante sobre el modo de almacenamiento. Por ejemplo: “mantener bien cerrado en lugar fresco y seco”. Eso significa mantener los suplementos lejos de cualquier fuente de calor, ya que el calor casi siempre reduce la duración de los productos. Entre las fuentes de calor más comunes se incluyen los electrodomésticos, los ordenadores, etc.

Respecto a la humedad, puedes evitarla guardando los suplementos en un botiquín estanco y asegurándote que los botes están bien cerrados.

Sin embargo, algunos suplementos necesitan ser conservados bajo condiciones especiales, como  los suplementos aceitosos y los derivados de alimentos (el aceite de lino o de pescado puede que necesite ser guardado en el frigorífico, mejor consulta la etiqueta).

Añadir unas gotas de vitamina E no va a aumentar el tiempo de almacenamiento, ya que la acción antioxidante de la vitamina E que se vende habitualmente (acetato o succinato) primero debe ser transformada por las enzimas digestivas para poder combatir los radicales libres.

Los suplementos que contienen bacterias vivas puede que necesiten conservarse en el frigorífico, ya que todos los factores mencionados pueden afectar a la duración del suplemento,

La forma más segura de saber cuánto podremos conservar un suplemento es mirar su fecha de caducidad. Las empresas suelen poner la fecha de caducidad en la parte baja del envase o cerca del borde inferior de la etiqueta. A veces pueden usarse las palabras “Mejor antes de” o “Cad” o “Consumir antes de”, generalmente aparecen cerca del número del lote, que las compañías utilizan para llevar un seguimiento del control de calidad.

Una fecha de caducidad y un número de lote legible te da una sensación de confianza de que el producto está fresco y que tiene una buena duración.

Los productos que no lleven número de lote o fecha de caducidad son de origen incierto y no deberían ser utilizados. Las empresas de suplementos que nosotros conocemos proporcionan esta información indistintamente.

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