Una de las sustancias más diabólicas introducida en nuestra fuente de  alimentación son las grasas trans en la forma de aceites parcial o totalmente hidrogenados.

Algunas grasas trans existen de manera natural en algunas comidas (como el benéfico CLA – Ácido Linoleico Conjugado- en carne y leche de animales alimentados con hierba) las cuales son buenas para ti.

Pero las grasas trans creadas a través de hidrogenación artificial son las que hay que evitar si te importa tu salud. El proceso de hidrogenación esencialmente altera químicamente el aceite sin saturar a través de altas temperaturas, presión, y catalizadores de metal, haciéndolo más similar a un aceite industrial que a un aceite que pueda ser consumido como comida por humanos.

Incluso aceites vegetales que no son hidrogenados (como el de soja, el de maíz, y el de semilla de algodón) que son producidos de manera masiva y son altamente refinados no se constituyen en una opción saludable.

Estos aceites son extraídos bajo temperaturas extremadamente altas y de presión usando solventes tóxicos y blanqueadores como ayuda para el proceso de extracción.

Este proceso crea aceites altamente tóxicos llenos de radicales libres que son luego vendidos como aceites baratos o usados en comidas procesadas.

La mayoría de aceites vegetales que ves en los estantes del supermercado están procesados de esta manera altamente tóxica, al menos que veas en su etiqueta las palabras “sin refinar”, “virgen” o “extra virgen”. Estos aceites refinados, ya de por si tóxicos, se vuelven incluso peor cuando son hidrogenados.

En la hidrogenación, estos aceites tóxicos tienen un catalizador de metal que se les agrega y son de nuevo tratados bajo alta presión y altas temperaturas, y luego son limpiados con vapor y blanqueados.

¿Crees que esto suena a algo que debería ser puesto en tu cuerpo así sea en pequeñas cantidades? Bien, si comes comida procesada, o comida freída de restaurante, estás poniendo grandes cantidades en tu cuerpo!

En años recientes, estudios han mostrado que las grasas trans son las más peligrosas para nuestros cuerpos y pudieran ser la principal razón para la explosión de enfermedades del corazón en los últimos 40 o 50 años.

Ese es el por qué probablemente has escuchado que los profesionales de la salud recomiendan cambiar a mantequilla en vez de margarina, a pesar de que durante años ellos fueron equivocadamente enseñados que la margarina era más saludable.

La mayoría de las comidas procesadas contienen grasas hidrogenadas. Los aceites hidrogenados no solo te hacen más gordo, sino que también incrementan significativamente tu riesgo de enfermedades del corazón, diabetes, varias formas de cáncer, disfunción eréctil entre muchos otros males.

Los aceites hidrogenados se convierten incluso en parte de tus membranas celulares –al contrario de las grasas saludables – inhibiendo y dañando muchos de los procesos celulares de tu cuerpo.

No te equivoques, el consumo de grasas trans contribuye a ganar grasa en tu cuerpo y solo destruirá tus esfuerzos para estar esbelto. Evítalas a toda costa; incluso en tu día de sobrealimentación.

La próxima vez que te enfrentes con la elección de esas papas fritas a la francesa, dedos de pollo, patatas chips de paquete, etc.

Solo piensa dos veces sobre el daño interno que le vas a hacer a tu cuerpo y ojalá que eso sea suficiente para que quieras pasar esas patatas fritas o comida procesada que están cargadas de grasas trans.

Si compras comidas procesadas y empacadas, y quieres evitar las grasas trans, debes inspeccionar los ingredientes para asegurarte que no contienen aceites hidrogenados, margarina, o aceites vegetales, ni parcial ni totalmente.

Solo recuerda que (a pesar de lo que los fabricantes de comida tratarán de prometer en sus anuncios) la margarina hecha con aceites hidrogenados es un puro demonio, así que aléjate de cualquier cosa hecha con margarina y elige en vez de eso mantequilla!

También, puedes asumir que cualquier comida freída está preparada con aceites refinados o hidrogenados. Esto incluye a la mayoría de los chips, al menos que digan “horneados” (y si, los chips de tortilla o nachos son freídos).

Ten en mente que incluso si los chips u otra comida que esté freída en aceites no hidrogenados, aún así es peligrosa porque están preparados con aceite refinado.

Para ayudar a que los consumidores conscientes de la salud eviten las grasas trans, la FDA (organismo que regula la industria de la alimentación en Estados Unidos) ordenó en años recientes que los fabricantes de alimentos cambien las etiquetas de información de nutrición donde incluyeran los gramos de grasas trans por servicio o porción.

Las grasas transaturadas destruyen el músculo

Ya habréis oído que las grasas transaturadas incrementan el riesgo de enfermedad cardiovascular, pero un nuevo estudio de la Universidad de Loma Linda, en California, descubrió que las grasas transaturadas de la dieta pueden destruir el músculo.

En su elaboración, comienzan de manera sana con aceites vegetales no saturados. Luego añaden átomos de hidrógeno (de aquí el nombre de grasas hidrogenadas) para estabilidad, pero el resultado final supone un desastre para la salud y los músculos.

Las grasas transaturadas aparecen fundamentalmente en patatas fritas de comidas rápidas, panes procesados, galletas, pasteles y condimentos industriales. Las etiquetas las anuncian como aceite vegetal parcialmente endurecido o aceite hidrogenado. Pero si quieres conservar tu músculo, evítalas.

Según los datos del estudio estas grasas interfieren con la absorción y utilización de aminoácidos, conduciendo a la inhibición de la síntesis protéica muscular y potenciando la descomposición de los músculos.

El tipo de grasa importa

Las tres clasificaciones básicas de la grasa son: grasas saturadas, insaturadas (incluye ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados) y grasas transaturadas.

Las grasas saturadas e insaturadas poseen efectos negativos y positivos para el cuerpo pero los ácidos grasos transaturados únicamente aportan negatividad.

Observa la siguiente tabla y descubre porqué debes evitarlas a toda costa.

Tipos de grasaBeneficiosPerjuicios
Grasas saturadasNecesarias para la producción de testosterona. Ayuda a la absorción de las vitaminas liposolubles A, E, D y K.Incremento del colesterol «malo» o LDL.
Grasas monosaturadas y polinsaturadasAyudan a bajar el colesterol, mejoran las articulaciones y potencian el desarrollo muscular.Se oxidan fácilmente para formar radicales libres.
Grasas transaturadasNinguno.Aumentan el colesterol malo. Reducen la pérdida de grasa. Dañan las membranas celulares. Limitan el desarrollo muscular. Favorecen la descomposición de los músculos.

 

Las grasas transaturadas que se ocultan en tu dieta

Todo se debe a que las etiquetas de los alimentos que contienen grasa transaturada pueden decir, en muchos países, que el contenido es de cero, siempre que sea inferior a 0,5 gramos por servicio.

Lo acabas de leer correctamente: si un alimento contiene hasta 0,49 gramos de grasa transaturada por servicio, aparecerá en la etiqueta como 0 gramos de grasa transaturada.

No es gran cosa, si solo consumimos un servicio. Pero como estos suelen ser de tamaño reducido y los culturistas necesitan tomar más calorías que las personas sedentarias, es muy probable que acabemos consumiendo cinco servicios diarios de ese producto, lo que llevaría el cómputo personal de grasa transaturada a 2,45 gramos, ya por encima de lo recomendado por la AHA.

El Congreso de los Estados Unidos está impulsando una legislación que se llamaría «La verdad de la Grasa Transaturada en las etiquetas de los productos», que obligaría a los fabricantes a colocar un asterisco junto a los cero gramos de grasa impresos en la etiqueta de cualquier producto que contenga una cantidad de grasa transaturada.

De esa manera, los consumidores saben que el alimento elegido puede contener hasta medio gramo de grasa transaturada.

Sacando las grasas trans a la luz

Mientras tanto, esta es la manera de conocer que nuestra ingestión de grasa transaturada se acerca mucho al auténtico cero: no miréis nada más la cantidad de grasa transaturada presente en las etiquetas de los productos, leed completa la lista de ingredientes.

Si veis escritas las palabras aceite «parcialmente hidrogenado» o «hidrogenado» de cualquier clase, buscad otro producto que no los contenga. Esos términos significan que el alimento contiene grasa transaturada, incluso aunque la etiqueta no lo demuestre.