Las grasas transaturadas que se cuelan en tu dieta

grasas trans

Sin que llegues siquiera a saberlo, las grasas transaturadas se van colando en tu dieta. Esta es la manera de saber lo que pasa con ellas.

Si al pensar en las grasas transaturadas -aceites vegetales que se han convertido (hidrogenado) en grasa sólida- te entran escalofríos, estate seguro de que no eres el único.

Los fabricantes de alimentos adoran esa clase de grasa porque prolonga la vida del producto y hace que muchas veces sepa mejor, a pesar de que este nutriente carece de valores positivos.

De hecho, las grasas transaturadas pueden conducir a la arterioesclerosis, el cáncer y la diabetes.

Las grasas trans en tu dieta culturista

Las noticias son aún peores para los culturistas.

Las grasas transaturadas no solo impiden que el cuerpo utilice como debe las grasas esenciales omega sino que también pueden favorecer la descomposición de los músculos, limitar su desarrollo e incluso aumentar la grasa abdominal.

Lo mejor que podemos hacer es ir leyendo minuciosamente las etiquetas de los alimentos y asegurarnos de que no contengan grasa transaturada.

Porque asegurarse de consumir nada más que un máximo de 2 gramos diarios de grasa transaturada -cantidad recomendada por la Asociación Cardíaca Americana (AHA)- puede resultar más difícil de lo que parece.

Las grasas trans ocultas

Todo se debe a que las etiquetas de los alimentos que contienen grasa transaturada pueden decir, en muchos países, que el contenido es de cero, siempre que sea inferior a 0,5 gramos por servicio.

Lo acabas de leer correctamente: si un alimento contiene hasta 0,49 gramos de grasa transaturada por servicio, aparecerá en la etiqueta como 0 gramos de grasa transaturada.

No es gran cosa, si solo consumimos un servicio. Pero como estos suelen ser de tamaño reducido y los culturistas necesitan tomar más calorías que las personas sedentarias, es muy probable que acabemos consumiendo cinco servicios diarios de ese producto, lo que llevaría el cómputo personal de grasa transaturada a 2,45 gramos, ya por encima de lo recomendado por la AHA.

El Congreso de los Estados Unidos está impulsando una legislación que se llamaría “La verdad de la Grasa Transaturada en las etiquetas de los productos”, que obligaría a los fabricantes a colocar un asterisco junto a los cero gramos de grasa impresos en la etiqueta de cualquier producto que contenga una cantidad de grasa transaturada.

De esa manera, los consumidores saben que el alimento elegido puede contener hasta medio gramo de grasa transaturada.

Sacando las grasas trans a la luz

Mientras tanto, esta es la manera de conocer que nuestra ingestión de grasa transaturada se acerca mucho al auténtico cero: no miréis nada más la cantidad de grasa transaturada presente en las etiquetas de los productos, leed completa la lista de ingredientes.

Si veis escritas las palabras aceite “parcialmente hidrogenado” o “hidrogenado” de cualquier clase, buscad otro producto que no los contenga. Esos términos significan que el alimento contiene grasa transaturada, incluso aunque la etiqueta no lo demuestre.

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